A vueltas con el control horario en las empresas

Ante la falta de rigor legislativo y la improvisación de contenidos de los denominados “viernes sociales”, se está haciendo necesario recurrir a instrumentos de interpretación de la normativa vigente en materia de control horario.

Así la Inspección de Trabajo ha publicado un “CRITERIO TÉCNICO 101/2019” de fecha 10 de junio de 2019, sobre el Real Decreto ley 8/2019 de 8 de marzo que aclara (o lo intenta) algunos de los aspectos más frecuentes:

Sobre el contenido del Registro: Lo esencial es registrar el tiempo de trabajo efectivo, lo que no significa registrar únicamente el inicio y la finalización de la jornada, sino el trabajo efectivo, pudiendo el empresario registrar las interrupciones o pausas que se consideren (café, fumar…).

Sobre la forma: el registro ha de ser diario, no siendo sustituible por el calendario laboral o cuadrantes horarios realizados “ex ante”, y no elimina la exigencia de llevanza de otros registros especiales (trabajadores a tiempo parcial, horas extraordinarias, trabajadores móviles…).

Los registros deberán permanecer físicamente en la empresa, (o ser accesibles de forma inmediata) a disposición de los trabajadores, los representantes legales y la inspección de Trabajo. Si se realizan en formato papel podrán archivarse escaneados en soporte informático, (aunque persiste la posibilidad de la inspección de reclamar el documento original) para su comprobación inmediata por las personas legitimadas para ello, sin que ello implique obligación de entregar copias.

La obligación de conservación será de cuatro años.

Para culminar esta Instrucción de la Inspección de trabajo, termina afirmando que la moderación de las sanciones se llevará a cabo teniendo en cuenta la existencia de buena fe por parte de la empresa y otras circunstancias que no enumera, lo que aumenta la inseguridad jurídica.

No queremos terminar este artículo sin dejar de llamar la atención al punto final de la Instrucción: “Si hubiese certeza de que ese cumple la normativa en materia de tiempo de trabajo o de que no se realizan horas extra, aunque no se lleve a cabo el registro de jornada, podría sustituirse el procedimiento sancionador por la formulación de un requerimiento para que se de cumplimiento a la obligación legal de garantizar el registro diario de la jornada de trabajo”

CONCLUSIONES. De esta Instrucción las únicas conclusiones que se pueden extraer son las siguientes:

Si es obligatorio controlar el trabajo efectivo, se hace preciso anotar, dentro de la jornada laboral, el tiempo que no se esté trabajando efectivamente (ello permitirá una elasticidad para todos): los tiempos de fumar, café, pequeñas salidas (pan), suman tiempo no destinado a trabajo efectivo, y se podrán adicionar al tiempo de finalización de jornada para cumplir la misma.

Si se puede acreditar la jornada por otros medios, no será sancionable la ausencia del registro diario: si se dispone de medios que acrediten o prueben la realidad de la jornada no será preciso el control diario (conexión de alarmas al inicio y fin de la jornada, cámaras de grabación…)

En definitiva esto queda sometido a la BUENA FE y la acreditación por cualquier medio válido en derecho de su cumplimiento, al menos tras la publicación de esta instrucción.