¿Cuánto durarán los ERTES por fuerza mayor a causa del Covid-19?

Con la finalidad de aclarar las dudas surgidas con respecto a los efectos de los distintos tipo de Expedientes de Regulación TEMPORAL de empleo (ERTE), en el que la mayoría de las empresas han previsto sus efectos desde el día de la solicitud hasta aquel que han estimado que deben quedar suspendidos los contratos o reducidas las jornadas laborales, en función de sus estudios y estimaciones de mejor negocio y actividad empresarial, así como reactivación de sus actividades, tenemos que aclarar que dichos efectos han quedado limitados por el Gobierno, de manera que, sea aceptado expresamente o por silencio administrativo el ERTE presentado, ello no empece que sus efectos no serán los solicitados o aprobados, sino que por virtud de la Disposición adicional primera del Real Decreto Ley 9/2020 se LIMITA la duración de los efectos del ERTE solicitado, aprobado expresa o tácitamente, de manera que el ERTE no podrá extenderse más allá del día que se levante el estado de alarma decretado por el Real Decreto 463/2020 y sus prorrogas tal como se dispuso en el artículo 28 del RDL 8/2020: “las medidas recogidas en los artículos 22, 23, 24 y 25 de este RDL estarán vigentes mientras se mantenga la situación extraordinaria derivada del COVID 19”.

Aclaramos que la redacción normativa puede conducir a error y por ello creemos que se ha dictado el RDL 9/2020, pues mientras el RDL 8/2020 indicaba que estas medidas estarán vigentes “mientras se mantenga la situación extraordinaria”, lo cual admite múltiples interpretaciones dependiendo de los sectores de actividad (no es lo mismo la reactivación de una tienda de frutos secos, que la de un hotel), la nueva redacción, con una literatura similar aclara y delimita los efectos, indicando que su duración máxima “será la del estado de alarma decretado por el RD 463/2020 y sus prórrogas” SIN DISTINGUIR SECTORES DE ACTIVIDAD.

Esta medida entendemos debe ser ponderada y valorada detenidamente por los diferentes sectores empresariales, que cuando vean levantado el estado de alarma y la reanudación de TODOS los contratos suspendidos por esta circunstancia, deberán proceder de manera inmediata a solicitar un nuevo ERTE por causas productivas, en la mayoría de los casos, de gran parte de su plantilla para prever la suspensión temporal de contratos y su incorporación paulatina según se vaya recuperando su sector.

Vemos el ejemplo claramente en dos actividades diferenciadas: una peluquería y en un hotel: La primera llenará su establecimiento el primer día de apertura y necesitará a todo su personal (llevamos dos meses sin arreglarnos el pelo); el segundo tardará meses en completar su ocupación (nadie sabe su próximo futuro, ni las fechas de sus vacaciones, pues hay que recuperar el permiso retribuido obligatorio, ni la seguridad de desplazamientos) y le sobrarán temporalmente gran parte de su plantilla.Por ello recomendamos a las empresas que valoren los efectos de la vuelta a la normalidad (teórica) y prevean, con antelación suficiente, los ERTES que deberán plantear de manera inmediata al levantamiento del estado de ALARMA, para lo que cuentan con nuestros especialistas en este tema, que seguimos trabajando a su entera disposición.