Sobre la conveniencia de otorgar un testamento y nombrar albacea

En muchas ocasiones los clientes nos plantean la cuestión acerca de la necesidad o no tener redactado un testamento y las consecuencias de no tenerlo.

En primer lugar hemos de dejar claro que la ausencia de un testamento no perjudica ni altera la situación de los herederos, pues la Ley contempla esta situación y la regula a la perfección. Únicamente implica la necesidad de incorporar un trámite nuevo tras el fallecimiento, como es la “declaración de herederos”, que retrasa, al menos un mes, el inicio de las operaciones particionales, pero nada más.

En nuestra opinión es conveniente tener redactado un testamento siempre, tanto en caso de solteros, como casados sin descendencia, o con ella, y muy especialmente en el caso de separados y divorciados, sobre todo en el caso de descendencia de más de un matrimonio.

Nuestro consejo es: siempre que cambien las circunstancias personales, familiares o de afectividad, proceder a CAMBIAR el testamento, es un acto simple, barato y muy necesario.

Regular la vida tras el fallecimiento facilita los trámites. Es aconsejable, en primer lugar, dejar nombrado un albacea, y a poder ser contador partidor.

Además es conveniente prohibir la intervención de la herencia, y dar normas sobre la duración de la proindivisión de inmuebles, en su caso, y derechos del cónyuge viudo.

Aconsejamos nombrar un albacea, contador partidor, de confianza del testador (familiar, amigo, abogado, notario) de su edad cuando existen hijos menores, y dejar contemplada una situación de sustitución del albacea, para el supuesto de que transcurran muchos años (hay que pensar que el albacea de confianza de hoy, en condiciones naturales, tendrá una edad aproximada al fallecido o incluso que ya haya muerto, por lo que se recomienda nombrar un sustituto de mucha menos edad que el testador).

Nosotros aconsejamos siempre hacer un testamento y desde nuestro despacho brindamos el asesoramiento necesario para hacer cumplir la voluntad del fallecido.